El conocimiento tiende a quedarse confinado en grupos y personas clave dentro de la organización, pocas veces se comparte adecuadamente entre los empleados. En cambio, es muy probable que cuestiones sobre nuevos productos o procesos internos, resueltas en un extremo de la compañía, resulten interesantes para otras personas de la misma organización. Cuanto mayor sea esta, con personas trabajando en varios países y atendidas por distintos centros de soporte, más grave será el problema, o el beneficio, si se gestiona ese conocimiento interno eficientemente. |